domingo, 11 de noviembre de 2012

Una historia de intolerancia, por Arturo Texcahua


Una historia de intolerancia, por Arturo Texcahua
Santa Cecilia Tepetlapa, Xochimilco, 11 de noviembre de 2012.

Para Trajín y para mí, esta semana estuvo marcada por una discusión. El miércoles recibí otro texto para el concurso Vota por mi crónica de Xochimilco. Fue publicado en el blog, como los otros 12 trabajos participantes, para ser leídos y comentados favorable o desfavorablemente por nuestros lectores, quienes, afortunadamente para nuestros fines de promoción y difusión de la literatura, cada vez son más. Entre crónica y reseña de teatro, el material mencionado es más que nada la opinión de un espectador sobre algunas situaciones que se dan en Xochimilco y en torno a una obra llamada Retorno al Mictlán, del grupo Tlatemoani, --un esfuerzo artístico de raigambre local--, espectáculo que tiene varios años presentándose en la temporada de Día de Muertos. El nombre verdadero de la autora de este texto no fue publicado, primero porque los nombres reales de los autores que participan en este concurso no han sido publicados o han sido ocultados colocando solamente las iniciales de sus nombres; segundo, porque la autora no quiso (ni quiere) que se diga. Y hemos respetado su decisión.
Al otro día de su publicación, el jueves 8 de noviembre, el director de la obra y su esposa, además de miembros y amigos del grupo, contestaron la opinión de “Verofrana”, rechazándola, descalificándola y objetándola. Y a Trajín lo condenaron por haber publicado dichas líneas. Alguien dijo que somos una revista “de farándula” (Tal vez use esa frase para la publicidad de nuestras actividades: Blog de Farándula Literaria). La cosa no paró ahí. Para este grupo de personas las afirmaciones de “Verofrana” son una agresión que justifica que ellos agredan verbalmente y que amenacen.
Insisto en que los espacios de Trajín en el blog, en la página web, en Facebook y Twitter, son espacios abiertos a la libre expresión de las ideas, del arte y de la cultura. Nuestro propósito primordial es promover y difundir la literatura, y eso lo hacemos todos los días. Es completamente normal que haya muchos que objeten lo que publicamos. Nuestro blog tiene anuncios de recitales, lecturas y de encuentros, homenajes, espectáculos diversos, poemas, cuentos, opiniones, cuestionamientos, enlaces a videos de escritores, a transmisiones de radio web, calaveritas, reflexiones sobre literatura y cine, y otros materiales más que nos llegan a través del correo electrónico y de nuestros espacios.
Tanto el concurso Vota por mi crónica de Xochimilco, como el proyecto Crónica de una celebración son estrategias para animar a la gente a escribir y a dejar testimonios sobre la vida en Xochimilco.
Se puede considerar normal la reacción de quienes son cuestionados, creo que a todos nos molestaría que alguien escribiera que somos feos, gordos y tenemos las orejas grandes y con pelos, cuando en verdad somos guapos, esbeltos y con una finas y armoniosas orejitas.
La crítica, justificada o no, así es, y así será. Cuando se dice algo que no nos gusta oír raspa, arde, duele. ¿Será mejor, para ayudar a los esfuerzos culturales de Xochimilco, quedarse callado, como casi todos lo hacemos? Recordemos que quien presenta un espectáculo público se expone a recibir críticas. También recordemos esa frase muy manoseada: en gustos se rompen géneros. En México por eso no hay crítica, o la hay contada, porque cuando alguien critica, de inmediato se le avientan al cuello y le dicen envidioso, amargado, tonto, venenoso, sin autoridad para criticar y otras palabras que ofenden o descalifican sus dichos. Yo no he visto la obra, pero creo que la autora de este texto tiene todo el derecho de expresar sus opiniones, me gusten a mí o no me gusten, le gusten o no a los involucrados. Recordemos a Voltaire.
Para fortuna del mundo, ha sido la crítica la gran impulsora de muchos cambios. Si todos opináramos lo mismo, la sociedad se paralizaría.
Siempre ha sido así, y siempre será. Y qué bueno. Nos guste o no.
Ejemplo: En un grupo de niños, de pronto, uno dice: Vamos a jugar a otra cosa, esto ya me aburrió. En esa declaración hay una opinión contraria a la de los otros. La reacción de los demás niños puede ser: Es cierto, ya jugamos mucho a lo mismo. Al que inicialmente haya propuesto el juego cuestionado le puede molestar que desplacen su idea. Quizá la mayoría diga pues no hay de otra, te aguantas o te aguantas. Tal vez algunos niños piensen lo mismo que el niño en desacuerdo y lo sigan en su idea. A lo mejor terminen dividiéndose. El niño en desacuerdo se puede ir, a jugar solo o a buscar a otros amigos, o se aguanta, para conservar el aprecio del grupo. Así son estas cosas.
Aunque ha sido un tanto divertido este asunto, me parece grave que se exhiba públicamente tal grado de intolerancia. En realidad no me asombra, ese ha sido el principio de la represión y de muchas guerras. A veces uno sueña que por estar en el siglo XXI y haber teléfonos “inteligentes” (y otras maravillas de la ciencia y tecnología) estas actitudes han desaparecido. Pero no, siguen ahí, todos los días hay alguien que nos lo recuerda.
Esta semana también ocurrieron otras cosas.
Anunciamos la presentación de Banco de Maridos Defectuosos, un libro integrado por 18 textos escritos por mujeres y con dibujos de Marisol Cosmes sobre una ocurrencia original de Elizabeth Llanos. La noticia ha sido bien recibida y esperamos sea todo un éxito.
También esta semana inicié mi curso de Redacción Ejecutiva, producto de mi experiencia en los difíciles terrenos de la administración pública, con cuatro excelentes alumnos, todos profesionistas, entre ellos una persona con posgrado y el gerente de una empresa dedicada a la tecnología informática. Es todo un honor compartir con ellos mis conocimientos y experiencias. En el blog están los detalles para quienes deseen participar en él. Ya estoy anunciando también el taller de creación literaria, que igualmente coordinaré en el espacio de mis amigos del Grupo Educativo Mexicano, una pequeña empresa que se dedica a impartir cursos diversos, y que está a unos pasos de la Prepa 1, en Xochimilco.
Asimismo, en estos días, además de andar del tingo al tango con los asuntos del proyecto Crónica de una celebración, recibí dos invitaciones: una para presentar el libro de poemas de Yvonne Limón este lunes 12, y la otra para formar parte del consejo de cultura de la delegación Xochimilco, un proyecto que se trae entre manos la nueva administración de la ciudad de México. Ya les daré detalles.



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